Saturday, November 22, 2008

Pesimismo y contrapunto



Un artículo atribuido a - Roger Cohen del The New York Times me ha sacado de mi embelezo del domingo. ¿Que aún es sábado? Bueno. Da igual.
Reconozco el derecho de ese ciudadano, pero creo ha escogido mal el pañuelo. El descalabro del experimento de Fidel en Cuba no es contrapunto de nada.
Y me resulta muy triste ver como mientras el pueblo cubano sufre indecibles penas debido al abuso de un sistema totalitario, a los caprichos de una mente enferma y a la impotencia en que hemos sido sumidos los espectadores, alguien venga a conformarse con argumentos tan pueriles como que gracias a que no hay nada que perder en Cuba, la gente no tiene la angustia de perderlo y otras ideas por el estilo.

Foto: Saint-Liboire a la derecha.

11 comments:

Yuya said...

Hola algodar!
Me leì el artì-culo, la belleza de la isla ok, pero no se pueden cegar, hay quien verdaderamente en cuba ha perdido,por ejemplo:la dignidad del hombre.
Este no es mi caso, pero no se puede pensar solo en uno mismo verdad?

Un saludo,yuya:)

La china fuera de la CAJA said...

Es que es muy rico irse a la máquina del tiempo, o sea, Cuba, y disfrutar de la ausencia de publicidad, de la fiebre del consumismo, y ser querido y alabado por cualquier atacao' por cuatro duros.
El problema de Cuba es también que a nadie le importa, ni a muchos de nosotros mismos...
Buen domingo, un abrazo desde el soleado y frío Madrid!

Yoana said...

Si que es triste que un señor que va a Cuba con su barriga llena se ponga a filosofar sobre nuestra tristísima y absolutamente evitable miseria. Que pena que los 11 millones de cubanos atrapados no puedan cambiarse por él, y salir de la "pausa" de condena en la que vive la isla desde hace medio siglo. Comparto todo lo que has dicho Al. Ya se que en el mundo libre todos tienen derecho a expresarse, pero hay expresiones que nos llenan de lo que aquí llaman "verguenza ajena". Un abrazo,

Rosa

David Lago González said...

Un estúpido. Da por hecho que al no existir objetos de deseo, el deseo no existe, y es todo lo contrario.

Puchungurria said...

Qué habrá perdido este hombre a parte del sano juicio. Hay quitarle su libertad para opinar asi con tanta ligereza, su nacionalidad, su casa, su caro, su cuenta en el banco y mandarlo sin regreso a vivir en cualquier lado de la isla, da igual. Entonces entendera realmente qué es la angustia.

Al Godar said...

Yuya, Ese es el asunto: Cuando el gobierno decide por ti que es lo bueno y que es lo malo en todas las esferas de la vida y te asigna lo que a alguien le parece que es lo mejor para ti, aunque sea con las mejores intenciones, te está quitando la libertad y con ella la dignidad.

Lien, No es exactamente que no nos importe, sino que no podemos hacer mucho y eso nos llena de ese conformismo/pesimismo.

Al margen: Muy interesante tu (de)formación pólitica.

Rosa, Sería muy bueno que el pueblo cubano tuviera un poco más de opción a la hora de decidir si quiere más o menos propaganda. Aquí en Canada hay demasiada propaganda, pero eso no parece molestar mucho a la mayoría de la gente.
No es la propaganda lo peor del capitalismo. Yo diría que los dos principales problemas son el exceso de poder de algunos y el despilfarro, ambos comunes también a la sociedad cubana actual.
David, No me parece que el autor se refiriera a la questión objeto-deseo (en lo que concuerdo contigo), sino más bien al aspecto estético.

Puchunga, Claro que si el autor viviera en Cuba como la inmensa mayoría de los cubanos, no le preocuparía ese aspecto del problema.

El hombre tiene razón en que la crisis económica ha abierto los ojos a mucha gente en cuanto a la forma irracional del sistema de crédito y consumo.
Por otro lado, el autor parece entender la miseria del pueblo cubano y el fracaso del experimento de Fidel.
Lo que no queda claro es porque mezcla las dos cosas. Hubieran sido dos buenos artículos si los hubiera separado. Alli el autor hubiera tenido por ejemplo, una mejor oportunidad para considerar cómo afecta la crisis a los cubanos:
Qué va a pasar con las remesas?
Cuánto más van a tener que pagar ahora por las importaciones con el dolar en alza?
En cuánto se encarece la deuda de Cuba?
Cuánto menos exportaciones van a tener?
Cuánto menos turismo?
Etc...

Saludos,
Al Godar

David Lago González said...

Yo creo que el aspecto estético está implícito en el deseo del consumo y en parte es la liebre en la carrera del galgo. Eso es una decisión PERSONAL. Lo peor es, como tú dices, cuando el estado decide "salvarnos" del pecado del consumo. Todos los que hemos vivido en Cuba sabemos que es preferible que todas las tiendas estén repletas de "opciones" a no tener ninguna.
De cualquier forma, comprenda que todo el mundo no lo tome igual, pero yo creo que en realidad nunca, en mi vida española, he podido comprarme aquello que verdaderamente es lo que me gusta (suele tener un precio muy alto) pero tampoco he sido desgraciado ni frustrado ni me ha dado por suicidarme ni drogarme porque tenga que comprar alguna otra parecida pero mucho más barata.
En fin, creo que las deducciones de ese señor (venezolano... que espere un poquito más) son pura mariconería frío primer mundista (cuando él ni siquiera es primermundista)

Puchungurria said...

No lei el artículo, además veo que escribí mal, deben ser las contracciones jajaja.
Me refería a la última parte de "...gracias a que no hay nada que perder en Cuba, la gente no tiene la angustia de perderlo". Noo, nada de gracias eh, yo siento un poco de menosprecio en sus palabras a la angustia en que vive el pueblo, precisamente porque viven en la nada.
Y bueno ya sabemos que Fidel se creyó por mucho tiempo que era el padre de todos los cubanos (decidiendo en todo momento por el pueblo, sin respetar los derechos individuales. Dicen y no sé si sera cierto, que El Papa le dijo en su visita que él no era la patria, como queriendo decir que se dejara de andar despatriando a los cubanos.

A Cuban In London said...

Al, me lei el articulo y no solo estoy de acuerdo contigo sino que me atrevo a ir un poco mas lejos. Cuba se ha convertido tanto para el derechista como para el izquierdista primermundista en una prostituta barata que calma las necesidades y deseos eroticopoliticos de una clase solvente.

Saludos desde Londres.

Lazaro Gonzalez said...

Muy oportuna tu reflexion Al

Adriana said...

No traten a Roger Cohen con tanta dureza. Él está de nuestro lado. Va a tomar algún tiempo para que entienda algunas cosas de nuestra complejísima realidad, pero eventualmente él entenderá. Disposición no le falta. De momento confío en que ya está en vías de encontrar el camino correcto que lo llevará a comprender ciertas cosas escenciales (otras nunca las comprenderá, a menos que se muera y reencarne como cubano). Lo que quiero decir es que por lo menos él no parece formar parte del montón de reporteros y periodistas con inclinaciones izquierdistas que están ciegos (o que se hacen) cuando de Cuba se trata. A mí este otro artículo suyo, por ejemplo, publicado un mes y pico después, me parece un gran avance:

http://www.nytimes.com/2009/01/05/opinion/05Cohen.html?_r=1&scp=9&sq=roger%20cohen&st=cse