Tuesday, September 2, 2008

Julián

Lo miró insegura con sus ojos brillantes buscando ayuda.
Pronto las lagrimas se encargarían de sacar toda la amargura que llevaba dentro, pero por el momento se acumulaba en su garganta y le impedía tragar.
Julián le dijo algo molesto y al momento comprendió que había sido demasiado duro, pero pensó que era muy tarde para echarse atrás.
Ella bajó la cabeza y sus ojos encontraron la toalla manchada de sangre en su mano. Ayer se había caído limpiando una ventana. Toda la noche había tenido dolores y ahora comenzaba a sangrar.
Buscaba desesperadamente algo que decir pero no encontró nada.
Julián montó en el caballo y se fue galopando furioso hacia allá abajo por el estrecho camino labrado en la empinada loma.
Ella se acercó al borde del barranco y lo vio alejarse borroso entre sus lágrimas que ahora brotaban a borbotones. Cuando él se perdió a lo lejos allá abajo, ella saltó al vacío y fue a caer destrozada sobre las rocas. El grito llegó tarde a los oídos de Julián. Subió angustiado por el desfiladero y encontró los restos lo que había sido su mujer y lo que hubiera sido su hijo, allí sobre las rocas.
En sus oídos aún resonaba el eco de sus propias palabras.
-Fue culpa tuya.

18 comments:

Yoana said...

Impresionante! Buscar culpables es siempre terrible, e imprevisibles los resultados. Un abrazo.

lola said...

Me has dejado encogido el corazón.

Verónica said...

Que buen escrito! La mujer y el acto. Es llevar hasta sus ultimas consecuencias su respuesta al hombre, incluso a expensas de su propia vida. Fue una respuesta donde las palabras no mediaron mas. Y le selló para siempre el futuro al hombre, la culpabilidad.
Saludos,
Verónica

Betty said...

callar o no callar, ahí está dilema, cuantas veces el amor propio cierra el grifo de las palabras, y a veces cuando lo abre...es tarde. Buen relato, Al

Al Godar said...

Se me acusa de abusar de las alegorías y las parábolas.
En este caso no encontré mejor forma de contrastar el riesgo de corremos si nos entregamos vengativamente a buscar culpables y recriminarles sus culpas. Podemos provocar reacciones desmesuradas que empeoran la situación.
?Cuantos no hay allí que quisieran ayudar a resolver este rollo?
Y se ven aguantados entre dos aguas: Los extremistas de un lado diciendoles "No sueltes el palo que te joden" y los del otro diciendoles "Cuando sueltes el palo te voy a joder" A los primeros los entiendo. Son inteligentes. A los segundos no.

Saludos,
Al Godar

Roberto Ferranti said...

Ciao Al, el sitio Venezuelano di Martha Colmenares www.marthacolmenares.com me ha honorado del premio "Brillante Award 208"", como en la reglas del premio yo senalè 7 blogs, el tuyo esta entre ellos que son mi preferidos, con respeto y simpatia, desde Italia, seguimos blogueando. Rob Ferranti

puchungurria said...

Nadie tiene la culpa de lo que le pase a otra persona...

Al Godar said...

Rob
Gracias por el premio. Como ya lo había recibido antes no voy a volver a seleccionar otros 7 blogs, pero voy a poner un update ne mi post anterior para indicarlo.
Y felicidades a ti tambien por tu premio

Saludos,
Al Godar

Güicho said...

A cada cual le toca llevar su propia cruz. Cargar la ajena es un acto de buena fe, que, como sabemos, co-habita con la bobería.

En nuestra cultura, cada vez menos rural, nunca faltaron las sanacas que se matan para coaccionar moralmente al macho. Qué desperdicio!

Hasta ahí la filosofía. Y en cuanto al micro-relato: Sólo tú lo consigues!

Al Godar said...

Puchungurria Bienvenida a la blogosfera cubana.
Date una vuelta por Blogs Sobre Cuba para que veas otros blogs cubanos y avísame cuando hagas el tuyo para incluirte.
Saludos,
Al Godar

Al Godar said...

Gûicho
Conozco algúnos casos de mujeres que se suicidaron para "castigar" al marido, al novio o al amante. Estoy de acuerdo que es un desperdicio o más bien un crimen imperdonable.
Pero el cuento de Julián no es igual. Ella se suicida porque no puede soportar al mismo tiempo la pérdida y la culpa. Ya tenía bastante con el dolor de perder su hijo cuando Julián vino a reprocharle su culpa. Lo humano hubiera sido consolarla y ayudarla a sobrellevar su dolor.
Saludos,
Al Godar

A Cuban In London said...

Que buen relato, Al. Y como a los demas, me has desgarrado por dentro.

Por otra parte, te traigo esto,

Comunicado del Cubaniche en Londres

Atencion, cachorros, la perrera se ha abierto y los espera a todos hoy por la noche a las 7pm (hora de GB) para disfrutar de una descarguita roquera y trovadorezca. Recuerden que CubanInLondon te la sube... y te la baja.

Los espero, y por supuesto, todavia estan a tiempo de pedir las canciones que quieran que incorpore en la lista de temas. Por favor, usen el correo electronico que aparece en mi perfil.

Muchas gracias, mis queridos cachorros. Los pillo luego.

Saludos desde Londres.

Iván said...

Pobre Julian que no supo entender lo que necesitaba su mujer.
Y aunque no tiene que ver con el cuento, cierto que el "suicidio-amoros-chantajista" es infinitamente menos racional y comprensible que el que se comete por pérdida temporal de la lucidez, la razón o por no poder soportar un dolor desesperado de múltiples causalidades.
Conocí dos casos. Los novios se impresionaron en aquel momento logicamente, como se impresionó cualquiera de las personas que las conocían; y todos concientes de lo inútil del acto. Hoy aquellos novios son felices con sus esposas e hijos, sin llevar en sus hombros culpa alguna. Sólo los padres llevaron la pérdida.

GeNeRaCiOn AsErE said...

a veces escapar no resuelve nada.
es curioso porque en cada huida hay también un tremendo sentido de culpa.

te dejo con lo que podría ser un back to back:

Los cazabrujas de Dores

Al Godar said...

Ivan,
Claro que en el momento tiene que ser duro, pero el tiempo borra muchas huellas.
Casi todas.

Al Godar said...

Asere,
Si. Realmente una pena.
Triste historia.

Saludos,
Al Godar

Yo soy Medea said...

la culpa es un concepto muy enraizado en nosotros que provenimos de una cultura judeo-cristiana, por esa parte los indios de la India son mas adelantados, no creen en culpa sino en el karma y eso libera a las personas de sentirse continuamente increpado.

El cuento es triste porque sabemos que asi pasa mucho en la vida,con matices, claro; lo mas que me ha gustado es que lograste una emocion usando muy poco espacio, con pocas y bien elegidas palabras.

Al Godar said...

Medea,
Gracias por tu visita y tus amables palabras.
La brevedad es para algunos es una virtud y para otros un defecto.
Hay quien me reprocha mi vagancia y dicen que paso toda la responsabilidad a mis lectores. Otros se quejan que escribo demasiado.
Mi ideal sería poder escribir todas las ideas en un solo parrafo...
Saludos
Al Godar