Friday, December 21, 2007

Posible inmigrante

Los cubanos hemos sufrido en los últimos tiempos el trato discriminatorio que algunos gobiernos nos aplican con particular saña por el hecho de ser cubanos.

Se llenan la boca para clamar solidaridad con el pueblo cubano oprimido por la dictadura de medio siglo, pero nos niegan el derecho a viajar a través de sus territorios.

Nos aplican el injusto calificativo de “posible inmigrante” cuando pedimos visa de transito o de visitantes. Es profundamente injusto ese tratamiento cuando se aplica a alguien que obviamente no puede emigrar.

Y es particularmente más doloroso cuando viajamos con pasaporte de otros países y vemos que entonces si somos aceptados.

El trato discriminatorio no es contra nosotros como personas.

Es contra Cuba.

3 comments:

Aguaya Berlin said...

A mí me ha pasado lo mismo y me ha dolido mucho que me hayan tratado así...
Supongo que cuando tenga otro pasaporte, que aun no es el caso, me va a costar trabajo creer que no me van a parar en un aeropuerto para preguntarme cosas o que simplemente me pase como dices: que me acepten.

Jinetero… ¿y qué? said...

A mi para entrar en Australia me hicieron entregar el estado de cuentas de mi banco y así y todo me negaron la VISA pero me la dieron por ir acompañado de una persona (mi esposa que nació en el primer mundo). Ahora que viajo con otro pasaporte entro donde quiera como pedro por su casa, excepto en Cuba. Siempre estamos jodidos

Jinetero… ¿y qué? said...

creo que el sentimiento es contra los cubanos y eso lo puedes comprobar si decides abrir una cuenta en el Citibank con pasaporte cubano aunque residas desde hace 1000 años en un país "de bien". No te aceptan.
O si decides comprar en Internet un software cuando vas aponer el país resulta que Cuba no está en la lista. Y si logras poner que eres cubano ahí mismo se acaba el asunto.
Otro ejemplo: Un cubano no puede tener una cuenta en eBay. Yo abri mi cuenta aquí para vender cuatro libros viejos y se me ocurrió chequearla desde el Hotel Inglaterra. Cuando regresé estaba suspendida sin derecho a gritar.