Monday, December 3, 2007

Desempleo juvenil.

Hay un artículo interesante en Juventud Rebelde que merece un comentario:

“Luego de la publicación del trabajo Empleo juvenil: ¿el cuento de nunca acabar?, Juventud Rebelde da a conocer otras opiniones sobre este importante tema para la sociedad cubana

Nos dice su autor Javier Dueñas Oquendo:

“Uno de los primeros lectores en aventurar su opinión sobre el trabajo fue Douglas Limburg, de Canadá, quien nos comentó con cuánto interés lo había leído para acto seguido dejar claro que el problema no parecía alarmante, pues el desempleo juvenil en su país rondaba el 13%.”

Creo que el desempleo juvenil en Canadá en estos momentos debe andar más cerca del 11% que del 13%, pero eso no importa a los efectos que nos interesan.

Cierto que a todos nos gustaría que tanto allá como aquí, todos los jóvenes y (¿porqué no?) también los menos jóvenes tuvieran pleno empleo. Pero parece que eso no es posible en ningún lado:

Youth (age 15 - 24) employment and unemployment

rates in the EU, U.S., Canada and Japan, 2006

Employment rate

Unemployment rate

in %

in %

EU-27

35,9

17,4

U.S.

54,2

10,5

Canada

58,7

11,6

Japan

41,4

8,0

Sources: For EU Eurostat, EU LFS annual averages,

for other countries OECD Employment Outlook 2007

http://www.europa-kommissionen.dk/eu-politik/noegleomraader/beskaeft_arb/beskaeftigelse07/memo/


Pero el desempleo en Cuba y en Canadá, tienen algunas diferencias importantes:

Aquí no se considera desempleado al que no le interesa trabajar sino solo al que quiere trabajar y no consigue empleo.

Alrededor del 80% de los desempleados en Canadá recibe un ingreso comparable a su salario, que llaman seguro de empleo.

En Canadá el desempleo es una etapa transitoria para la mayoría de los afectados.

Lo interesante es que en Cuba “de lo que se trata es de cómo se articulan los mecanismos de la sociedad para formar seres laboriosos que luego se sientan retribuidos con su esfuerzo.”

Después de haber pasado yo mismo por esa experiencia en Cuba y ahora en Canadá, creo que es infinitamente más importante la retribución que la formación.

7 comments:

GeNeRaCiOn AsErE said...

La desmotivación de los jóvenes en Cuba es visceral.
Es duro trabajar en un lugar donde vivir ya de por sí tiene un precio impagable.
Desde los productos de la tienda, a ejercer una carrera universitaria que el gobierno te cobra a costa de una fidelidad eterna.
Es duro ser crecer en la isla viendo en nuestros padres el espejo terrible de un futuro porvenir, el hueco cada vez más grande entre la utopía que supuso una revolución justa y la dura realidad de un proyecto político, social y económico plagado de incongruencias y en franco deterioro.
El joven de hoy en la isla trata de escapar, se va del país, o se aísla alienado adentro de su propio refugio de amigos. Recuerdo claramente esa sensación de querer ir hacia cualquier lado, que es casi lo mismo que a ninguna parte,
... vivir en presente continuo, en medio de un período especial donde nadie, ni mis abuelos, ni mis tíos, ni mis padres, ni el vecino, ni policía, ni el guaposo, ni el militante, ni el dirigente podían pertenecer a su propio país...
...todos viviendo de paso, en tensión, esperando a que pase la crisis, como ciudadanos de un momento histórico y no de un país determinado, donde el único que tiene todos derechos es el forastero.
¿Quién va querer trabajar en medio de aquella utopía que devino en pesadilla?

Medea said...

pasan trabajo para no trabajar ... pero no el famoso " trabajo que ennoblece", sino el trabajo que apenas ayuda a sobrevivir. O el trabajo de " esclavo", o el ligar la politica con un simple trabajo como puede ser custodio de una tienda de divisas. Es desesperante!!!

lola said...

Aquí en España, algunos han hecho del desempleo su modus vivendi. Es cierto que la situación en cuanto a empleos no es muy buena, pero muchos se han acostumbrado a las ayudas estatales y procuran no dar un palo al agua, o trabajan ilegal, y encima se quejan que el subsidio que les dan es poco.

Aguaya Berlin said...

Las diferencias entre el empleo/desempleo en Cuba y Canadá son abismales, de eso no cabe duda.
Joan Goldsmith, una amiga de mi familia y autora de numerosos libros sobre el liderazgo y el trabajo en grupo entre otros temas, tiene uno titulado "Thank God It’s Monday!", donde comenta lo importante que puede ser el comienzo de una semana para llevar a cabo las nuevas empresas, para trabajar y crear valores (del tipo que sean), etc. A mí aun me cuesta mucho trabajo imaginarme una expresión así en un trabajo en Cuba. También lo digo por experiencia propia... Afuera también pudiera decir qué bueno que es viernes! pero la mayoría de las veces quiero que la semana sea más larga para seguir disfrutando lo que hago, y por lo que me pagan bien, muy importante.

Güicho said...

Es un absurdo infinito comparar al desempleo cubano con el de cualquier país desarrollado. Pero sí que podría hacerse una comparación objetiva con Burkina Faso o Mozambique.

Por otro lado, el código genético nacional tiene un buen trecho propenso a la vagancia. No por gusto somos hispanos y africanos.

Ya en los 70 y 80 en cada barrio había una camada de jóvenes vagos habituales, que se las arreglaban para escapar del acoso integrador de un sistema donde nunca faltaban las tareas. Eran los tipos más chéveres de mi barrio, por cierto.

Con el desborde de la miseria, a partir del fin del subsidio ruso, el desempleo dejó de ser el placer de unos pocos y se convirtó en el sufrir de muchos más. Curiosamente, de aquellos vagos de mi barrio no pocos progresaron entonces como merolicos o traficantes.

CubanInLondon said...

En Londres las cifras del desempleo son semejantes a las de Canadá, sin embargo en Cuba no padecimso mucho desempleo ya que se inflaban las plantillas para poder usar la fuerza laboral de todos aquellos que sobraban.

Al Godar said...

Gracias a todos por los comentarios.
Voy a postear otras ideas para seguir el tema....
Saludos
Al Godar