Saturday, February 2, 2008
Thursday, January 31, 2008
Lo que le interesa a los cubanos
El otro día se me ocurrió criticar al Granma por un artículo que publicaron sobre Canada.Mi argumento fundamental era que a los cubanos de la isla no les interesa ese tipo de problemas, porque tienen otras cosas mas importantes en que pensar. Y eso es cierto.
Alguien de allá, averiguó mi e-mail y me envió una carta, en la que me señala delicadamente que yo caigo en lo mismo que le critico al Granma porque a los cubanos no les importa más el color de los atardeceres canadienses que las dificultades que tengan para volar. Y eso también es cierto.
Por lo demás, acepto la crítica con reservas aunque intento superarla.
Tuesday, January 29, 2008
Sunday, January 27, 2008
Thursday, January 24, 2008
Cien pesos
Hoy puedo incluir un ejemplar muy valioso que me ha enviado nuestro amigo El Frigo.
Es un billete de 100 pesos del año 1950.
Disfrútenlo!
Saturday, January 19, 2008
El himno
Habíamos acabado de recibir una nueva ola de maestros jovencitos acabados de formar durante la campaña de alfabetización. Llenos de brío y entusiasmo revolucionario. Obviamente con una deficiente formación pedagógica y casi nada de experiencia, pero todo eso vendría después. Por lo pronto, hoy había que comenzar la clase cantando el himno nacional a viva voz. Nuevas orientaciones de la dirección.
Allá explica nuestra maestrica de sexto grado que había que cantar bien fuerte. Parados quietecitos, con la cabeza en alto, los brazos al lado del cuerpo y mirando a la bandera. Y allá fuimos todos a cantar. Cuando íbamos por la segunda estrofa, la maestrica levantó la mano como quien para un carretón de bueyes y gritó a plena voz:
-¡Marta Beatriz Pérez y del Castillo! – Todos nos callamos y nos viramos para atrás. En la última fila estaba Martica roja como un tomate, sentada con las piernas abiertas como siempre y los talones apoyados en la tablita del pupitre de adelante. Miraba con sus grandes ojos verdes hacia la maestra, como tratando de entender lo que había pasado.
-Párate delante de la pizarra. Ahora vas a cantar el himno sola, delante de toda el aula para que aprendas que los símbolos patrios se respetan.
Durante unos segundos no pasó más nada. En el silencio que siguió, pude oír a la maestra de cuarto grado empezando la clase en el aula del lado.
-¡Marta Beatriz ven acá inmediatamente! -Gritó aún más alto la maestrica.
Martica bajó los ojos y los pies y los puso en el suelo, pero no se levantó. No podía.
A mi se me hizo un nudo en la garganta y hubiera querido que pasara algo para evitarle ese dolor. Pero no pasaba nada.
Unos segundos después, Angelito se paró, fue hacia la pizarra y empezó a cantar a voz en cuello y muy desafinado: “alcombate, alcorrer, bayameses”. Todo el mundo sabía que Angelito estaba loco. No era la primera vez que hacía algo así.
Y eso es lo que necesitábamos. Nos fuimos parando uno tras otro delante de la pizarra y sumándonos a su desafinado canto hasta que logramos enderezarlo un poco. Para cuando Martica llegó al grupo ya éramos una sola voz.
Eso es un leader.
Friday, January 18, 2008
Mi padre
Guardo con esmero estos tres recuerdos de mi padre:
- Pocos hombres han visto dos veces al cometa Halley. Mi padre por poquitico lo hace. Ya lo había visto en 1910 y tenía planes serios para volver a verlo en 1986. Pero le faltó un poco de paciencia. En 984, unos días antes de morir me hizo prometerle que lo vería. ¿Qué menos podía hacer por él? Yo cumplí mi promesa, pero a decir verdad no entendí por qué tanto lío con el famoso cometa. Los fuegos artificiales de Montreal son mucho más impresionantes.
- Mi padre me enseño muchas cosas que me han sido muy útiles en mi vida. Una que no llegó a enseñarme nunca, fue el camino secreto a España. Me aseguró muchas veces que él conocía un camino por allá por detrás de aquellas palmas que iba directico a España sin tener que atravesar el mar. Como yo siempre le decía que eso era imposible, nunca quiso enseñármelo. De no ser por mi incredulidad, talvez nos hubiera resuelto a mí y a muchísimos otros para salir de Cuba. ¿Y por que no? También para regresar.
- Mi padre era un gran cazador de venados. En Cuba había venados salvajes por donde quiera a principios del siglo pasado y él se enorgullecía de saber donde encontrarlos, de tener mejor puntería que nadie, los mejores perros, el caballo más veloz y una paciencia sin límites para esperar a que los venados pasaran suficientemente cerca como para poderlos tumbar de un solo tiro. Más que uno era un despilfarro de balas y era no solo innecesario sino que estropeaba la piel del venado. Un tiro era suficiente si uno sabia donde había que darle. Y eso lo sabía él, también mejor que nadie. No llegué a conocer a nadie que hubiera visto jamás un venado cazado por mi padre y tengo muchas dudas sobre sus perros, caballos y su prodigiosa puntería. Solo una cosa de las que siempre se jactó puedo dar fe que era cierta: Se casó con la mujer mas linda del mundo.
