Sunday, October 26, 2008

Beaker Street


Por el día se oía la dobliu. Al llegar a las siete o las ocho de la noche la señal se iba perdiendo hasta que no se oía más. Era entonces que sintonizábamos la keyeyeiguay.
A fines del 66 un tipo que decía llamarse Clyde Clifford tenía un programa muy raro que empezaba a las doce de la noche: Beaker Street. A diferencia de los otros DJs, hablaba muy despacio con un fondo de música espacial y ruidos raros, ponía música que no se oía en ninguna otra estación. Underground. Muchas de aquellas canciones raras encontraron mas tarde su puesto en lo que hoy se considera Clasic Rock.
El programa duró hasta el 77 aunque ya al final la FM se había llevado a Clifford y a casi todos los oyentes hacia el stereo. KAAY se convirtió en una estación de música religiosa.
Aún hoy puede oírse Beaker street en internet y hay un blog sobre la KAAY que tiene una historia interesante de la participación de la estación en las transmisiones de la VOA hacia Cuba. Clifford también tiene su blog, aunque no habla mucho de música.

No confundir con Baker Street de Gerry Rafferty.

Saturday, October 25, 2008

Patria


No hacemos nada con ser libres y morirnos de hambre. La libertad no es todo. La libertad es la primera parte, la libertad para empezar a tener el derecho de luchar.Yo estoy seguro de que los cubanos no se conforman simplemente con ser libres en su patria. Yo estoy seguro de que los cubanos quieren además disfrutar de su patria. Yo estoy seguro de que quieren también participar del pan y la riqueza que se producen en su patria. ¿Cómo vamos a decir: “esta es nuestra patria”, si de la patria no tenemos nada? “Mi patria”, pero mi patria no me da nada, mi patria no me sostiene, en mi patria me muero de hambre. ¡Eso no es patria! Será patria para unos cuantos, pero no será patria para el pueblo . Patria no solo quiere decir un lugar donde uno pueda gritar, hablar y caminar sin que lo maten; patria es un lugar donde se puede vivir, patria es un lugar donde se puede trabajar y ganar el sustento honradamente y, además, ganar lo que es justo que se gane por su trabajo . Patria es el lugar donde no se explota al ciudadano, porque si explotan al ciudadano, si le quitan lo que le pertenece, si le roban lo que tiene, no es patria. Precisamente la tragedia de nuestro pueblo ha sido no tener patria. Y la mejor prueba, la mejor prueba de que no tenemos patria es que decenas de miles y miles de hijos de esta tierra se van de Cuba para otro país, para poder vivir, pero no tienen patria. Y no se van todos los que quieren, sino los pocos que pueden.
Y eso es verdad y ustedes lo saben.
....

"Cuando un gobierno es bueno, no tiene por qué temer a la libertad de reunión, porque los pueblos no se reúnen para combatirlo, sino para apoyarlo... Cuando un gobierno ha sido incapaz e inmoral, entonces es solamente cuando se le ocurre negarles a los ciudadanos el derecho de votar, porque, si es bueno, la ciudadanía le brinda su respaldo; si es malo, se lo niega."

Fragmentos del discurso de Fidel en Camaguey el 4 Ene 1959.

Foto: Ocaso, La Boca. Trinidad. Cuba. (Nelson)

Friday, October 24, 2008

Unplug


Cuando voy a desconectar mi pastilla de memoria flash de mi computadora tengo que dobleclickear un icon que abre una ventana con un solo “device” a seleccionar donde tengo que clickear “stop”.
Luego se presentan tres enjundiosas alternativas:
• USB Mass storage device
• Generic volume F:
• Olympus X450/165QR56TM8NY32SZ storage device
Y se nos invita a reflexionar profundamente: ¿“OK" o “Cancel”?
Pero se nos advierte seriamente que Windows va a tratar de detener la pastilla que parece que anda corriendo por todo el cuarto y que solo cuando la haya detenido, puede desconectarse con seguridad la pastilla.
Cualquiera de las tres opciones que uno selecciona da lugar a la aparición de otro inteligente mensaje: La pastilla puede ahora ser desconectada en toda seguridad, pero uno tiene que clickear “OK”, porque de lo contrario el cartelito sigue ahí esperando por nuestra confirmación.
Para colmo, como si uno no tuviera nada mejor que hacer, aun esta esperando por nosotros la primera ventana.

¿Hay alguien por ahí que sepa algo de programación que me explique lo siguiente?
A) Si cuesta mucho trabajo insertar un par de instrucciones para:
1-No hacer preguntas tontas: Si hay un solo dispositivo conectado, omitir la etapa de selección.
2-Si las tres opciones conllevan al mismo resultado: omitirlas.
B) ¿Cuál es el riesgo de desconectar directamente la pastilla sin “pararla”?

¿Es sólo a mí que me molesta tener que cumplir órdenes estúpidas?
¿No será esto un avance de lo que se nos avecina?
¿Un mundo kafkiano donde las maquinas nos obligan a hacer cosas tontas y reducen nuestra inteligencia a la capacidad de clickear?

Thursday, October 23, 2008

Noticias de La Habana


Hoy comparto con ustedes este fragmento de una carta que recibí hoy de un amigo en la Habana:

La tima sigue jodida por estos lares.
Te explico:
Además de que obviamente sirve de pretexto el asunto de los dos ciclones, para echarle la culpa de un montón de cosas que no dependieron de ellos, pues súmale a eso la cantidad de dificultades que de por si es dependiente de los mismos.
Hay un importante nivel de desabastecimiento de productos alimenticios, no solo los afectados en agricultura, sino los propiamente en conservas.
En tal caso no se sabe el por qué.
Ya hemos vuelto a la época de las colas desde las 12 de la noche, para ver que llega a los puestos de viandas a día siguiente a las 9 de la mañana; en el caso de que llegue algo.
Los productos de cosechas anuales, como son el plátano y demás ni pensarlos.
La Habana por fortuna no ha sufrido mucho en materia de energía eléctrica y vías de comunicación telefónica y agua potable, pero hay serías enfermedades por aguas no totalmente consumibles, por lo que se hace indispensable hervir el agua.
La atención médica y sus servicios está muy jodida, con relación a las mejorías que en estos años se habían logrado.
En resumen no estamos en crisis total, pero parece que se avecina, pues los consumos nunca disminuyen y la falta de existencias de productos no habrá forma de reponerla en el volumen de necesidades y sus respuestas para ellos.
Otros detalles (estado de opinión real en general) por esta vía no podría.
No te he escrito antes pues hemos pasado un poco en el estado del recolector primitivo, donde cada día hay que salir a ver como se resuelve el alimento del día.
Que naturalmente genera un mayor nivel de especulación del mercado negro, muy a pesar de férrea presión policial por evitar los vendedores clandestinos que, sin embargo, en la última década se daban más fáciles en las calles de la Habana, que el romerillo en los placeres y solares silvestres.
En fin no sabemos si es el comienzo de un fin, o si estamos en el fin de lo que parecía un comienzo.


Foto: Flores silvestres en mi patio. De esas que mucha gente arranca...

Wednesday, October 22, 2008

Los zapatos


Hoy Algodar se complace en presentar la primera contribución en año y medio de blogueo. No es que yo critique a los blogs que tienen decenas o cientos de colaboradores, pero para mantener mal atendido mi blog, yo me basto solo.
Les presento un relato del señor Gonzalez, alguien que trabaja en la misma compañía que yo y aunque el estilo es un poco largo comparado con lo que yo normalmente escribo, he decidido ponerlo tal y como me lo envia por respeto al derecho del autor.
Espero les guste.

Mi trabajo esta ubicado en una calle de esas que no tiene salida. Hay que entrar y salir por el mismo lado. En realidad hace como una herradura. Más o menos a la mitad del camino hay una entradita que separa dos edificios. El de allá al frente es el numero 121 y el de nosotros es el 145. Aquí en Canadá todo es abundante. Los números sobran. No es como en otros lugares que dos casas que están una al lado de otra tienen números pegaditos.
Como nosotros producimos medicinas, todo tiene que estar limpiecito y cuando uno llega tiene que cambiarse los zapatos que trae de la calle y ponerse otros que son solamente para trabajar dentro del edificio. El edificio del lado de acá quiero decir, porque para ir a 121 hay que cambiarse de zapatos y ponerse los de la calle. Allá no producen medicinas ni nada. Ellos las venden, reciben las materias primas, llenan papeles y hacen reuniones. A veces yo tengo que ir a alguna reunión a 121. Y eso es una jodienda, porque tengo que cambiarme los zapatos al salir y al regresar.
El otro día fui a una reunión y cuando llego allá y empiezo a buscar los papeles que tenia que discutir, pues no los encuentro por ningún lado. Jacinta, la jefa mía empieza, a impacientarse y yo a ponerme nervioso. Busca que te busca. Nada. No tengo los papeles. Yo estaba seguro que los había llevado. Los preparé desde ayer. Por la mañana los revisé como tres veces. Al mediodía los tenia arriba del buró. Cuando fui a salir recogí mi portafolio y todos los files y arranque para allá. ¿Como fue que se me extraviaron? No se. Pero bueno, lo que hay que hacer es encontrarlos pronto antes que Jacinta vaya a pensar que yo soy un incapaz o un entretenido. Así es que salgo otra vez para 145. Todo el camino vine pensado donde rayos iba a buscarlos. Yo estoy seguro de que arriba de mi buró no quedó nada cuando salí. Cosa rara. Mi buró siempre esta lleno de papeles. Entro por la puerta para adentro como Pedro por su casa. Llego a mi oficina y busco por todos lados. Nada. Por fin, se me alumbra el bombillo y me acuerdo que unos minutos antes de salir, un técnico vino a que yo le firmara unos papeles y seguro que allí mismo recogió mi file con sus cosas y me jodió. Busco en el buró del técnico y allí están mis papeles. ¡Mal rayo lo parta! Deja que venga la evaluación de fin de año. Yo lo voy a enseñar a andar llevándose mis papeles. En eso suena mi teléfono. Es Jacinta. Que si por fin voy a ir a hacer la reunión o no. Si, ya voy. Enseguida. Y corro escaleras abajo. Cuando llego al saloncito de la entrada, me quito los zapatos y me pongo los otros, me doy cuenta que cuando entré como Pedro por mi casa no me cambié los zapatos de la calle y que por tanto los que acabo de quitarme son los de la calle y los que tengo puestos ahora son los de trabajar adentro y que por tanto no puedo ir con ellos. A volver a cambiarme los zapatos. En eso me llama la recepcionista para decirme que la sala que yo tengo reservada para la reunión de mañana la necesitan para una reunión que tiene el presidente con unos chinos y que si me conformo con la salita chiquita o si voy a suspender la reunión. ¿Y porque él no cambia su reunión? Eh? Yo pedí la sala primero. Digo que está bien, que voy a coger la salita chiquita. Vuelvo a cambiarme los zapatos corriendo para no molestar mucho a Jacinta sin darme cuanta que los que tenía puestos eran los de la calle y me vuelvo a ir con los de trabajar en el laboratorio. Total, apenas le empiezo a enseñar los papeles a Jacinta, me dice que esta bien y que convoque a otra reunión la semana que viene para discutir el problema con la vicepresidenta y la jefa de la Aseguramiento de la calidad. Vuelvo corriendo para el laboratorio porque son las 4 y media y se me van a ir los técnicos y tengo que pedirles los papeles para la reunión de mañana y las planillas de utilización del fondo de tiempo. Si, igualito que allá. La comedera de mierda es universal. Lógicamente, cuando pasé por la entrada donde debía ver si tenia que cambiarme los zapatos o no, pues ni me acorde. Y allá voy con los zapatos que tenía puestos. De todas formas, si son los del laboratorio, pues ya están sucios de la calle y si son los de la calle, pues ya no deben estar tan sucios, porque horita cuando entré con ellos, los debo haber limpiado por todos los pasillos que estaban limpiecitos hace un rato. El asunto es que cuando llegué ya todo el mundo se había ido. Ellos salen corriendo a la hora de salir. Dicen que no vaya a ser que a mi se me ocurra hacer una reunión urgente. Otra vez estoy en candela.
La reunión es a las 8 y ellos no llegan ni un segundo antes de la hora de entrada. A ver como me las arreglo para entrar y cambiarme los zapatos de la calle, ponerme los del laboratorio, correr a ver si logro conseguir empatarme con los técnicos para buscar los papeles, regresar y volverme a poner los zapatos de la calle si es que no los tengo puestos ya y llegar a la reunión a las 8 en punto. Ah, pero espérate, que la reunión es en la sala chiquita de 145. O sea que no tenía que cambiarme los zapatos. Pero ya es tarde, ya me los había cambiado. Vuelvo a cambiarme. Y en eso viene la recepcionista a decirme que no puedo usar la salita chiquita porque están haciendo unos arreglos en esta parte del edificio y van a quitar la corriente durante una hora más o menos. Que la única sala que queda disponible es la de 121. Yo me miro los zapatos. Ella repite 121. Yo la miro y vuelvo a mirarme los zapatos. ¿Que si me siento bien? Yo miro mis zapatos. Están bonitos. Son mis zapatones del laboratorio. Carmelitas. Limpiecitos. Ella me mira con cara de asombro. Claro, ella no tiene que cambiarse los zapatos. ¡Que carajo! Así cualquiera trabaja bien. En eso suena el teléfono y ella responde. Si Jacinta, el señor González ya va para allá. Si, y lleva los papeles. Si, como no. Enseguida.
Y allá voy yo corriendo con mis zapatos de trabajar en el laboratorio...


Foto: Macorina y Grisú: Como perro y gato.

Tuesday, October 21, 2008

Mumba

Hace un par de años, durante una visita al Zoológico de Granby, vimos como un gorila enfurecido arremetía contra la plancha de plexiglass que lo separaba del público con tal fuerza que nos hizo temer por un momento. No hubiera sido nada grato si llega a romperla. Era un macho de más de 400 libras. Se llamaba Mumba.
Hoy amaneció muerto a los 48 años. Era el segundo gorila más viejo de los que se tienen noticias, En la naturaleza, se calcula que viven a lo sumo unos 40 años.
Mimado por el público y por el personal del Zoológico de Gramby, uno de los más importantes de Norteamérica, estaba tan acostumbrado a los humanos que no fue capaz de adaptarse a los gorilas hembras que compartieron su vida y no dejó descendencia.
Con tristeza vemos como estos magníficos animales se van acabando poco a poco y no parece seguro que los esfuerzos del hombre puedan detener su extinción.

Foto tomada del sitio de Granby Zoo

Monday, October 20, 2008

Hidromorfona.



Daniel llegó temprano como siempre, se cambió de ropa y fue directamente a la sala de sellado donde salían rápidamente las pequeñas ampollas una tras otra. Se acercó al tanque donde la máquina desechaba automáticamente las ampollas defectuosas y cambió el tanque casi lleno por uno vacío. Subió el tanque lleno en un carrito y llamó a Luisa para ir a pesarlo. Escribió en la hoja de control el peso que indicaba la balanza y se lo mostró a Luisa para que comprobara la operación. Ambos firmaron la hoja de control y Daniel fue a depositar el tanque en el almacén. Al llegar al pasillo y lejos de la vista de los demás se detuvo un instante, sacó un puñado de ampollas del tanque y se las echó en el bolsillo. Al llegar al almacén entregó la hoja de control y el tanque a Alberto, quien a su vez volvió a pesarlo y comprobó que el peso era correcto.
No era posible detectar una diferencia de 10 a veinte gramos en un tanque que pesaba 50 libras.
Esa tarde cuando salió del trabajo pasó por una cafetería donde alguien le dio 300 dólares por las doce ampollas de Hidromorfona.

Foto : Cesar's Palace. Las Vegas